A Rocío Nahle le parece “excelente” la baja en el turismo que tuvo el estado en esta Semana Santa.
“La afluencia que tuvimos fue excelente”, dijo en su conferencia de prensa de éste lunes 6 de abril.
No pudo, no quiso, no supo como reconocer el terrible impacto que la derrama de petróleo no controlada le generó al estado de Veracruz.
Para ella fue más importante aparentar una bonanza que no existe que reconocer lo grave de la situación.
El no actuar a tiempo, el no presionar a la federación para que se detuviera el derrame de petróleo, el no haber destinado fuerzas locales suficientes para contener el arribo de hidrocarburos y para la limpieza de las playas, le provocó un grave daño a la industria turística de Veracruz.
Todos perdieron.
Ganaron las playas y centros vacacionales fuera del radar de la contaminación por petróleo.
La “excelencia” para Rocío Nahle hoy es que “entre la ocupación hotelera y los visitantes que tuvimos, suman un millón 217 mil 72 personas.
631,394 turistas y 585, 678 visitantes
Nada más que en el 2025 fueron 2 millones 480 mil los registrados.
Se puede decir, entonces, que un millón 262 mil 928 visitantes y turistas huyeron de Veracruz éste año.
¿Y eso es excelente?
Vaya forma de querer hacer aparecer la realidad como algo bueno, cuando no lo es.
Por cierto, la fuente de los datos es la misma. La gobernadora Rocío Nahle.
Los números de Semana Santa del 2025 se difundieron el 19 de abril y se ratificaron el 21 de abril y luego durante la comparecencia de Igor Roji, como secretario de Turismo durante la glosa del informe de gobierno de Rocío Nahle.
Para mayor precisión, son datos contenidos en el Informe de Gobierno de Nahle, por ejemplo en la página 514 del documento.
Esa misma información anota que el año pasado hubo una derrama económica de 3 mil 346 millones de pesos.
Una cantidad sustancial distribuida entre los grandes grupos hoteleros, los restaurantes de lujo, hasta los pequeños comerciantes, pero también taxistas, músicos y hasta acomodadores de carros en los estacionamientos.
Pero éste año la fuga de turistas llevó a que la cantidad se hundiese por abajo de la mitad, para quedar en mil 486 millones 511 mil 855 pesos.
A todos a los que se dedican al turismo en Veracruz, éste año les fue mal, incluyendo a los puestos a pie de carretera.
La ocupación hotelera en 2025 fue del 100% de los cuartos disponibles. Este año quedó apenas en el 83.75%.
Cualquiera pudo llegar cualquier día de la Semana Santa, a casi cualquier hotel y sin reservación alguna conseguir hospedaje.
Pero además de que fueron menos visitantes, también se tuvo un gasto promedio menor por personas. De mil 349 pesos con 19 centavos que fue en 2025, se redujo a mil 221 pesos con 38 centavos.
Una de las causas, es que la venta de pescadores y mariscos que por lo general es muy socorrida en estas épocas, este año se vino abajo. Aún los turistas que llegaron prefirieron consumir cualquier otra cosa a comerse alguno de los productos del mar.
Así pues, ¿dónde está lo “excelente” en esta temporada vacacional?
Decir que todo está bien, ya no convence.
Eso de decir que “nos va a ir muy bien”, está resultando más que una gran falacia.
Aunque los que se sienten los grandes místicos de la política en la actualidad sientan y crean que su palabra es ley.
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